Archivo
“Queso” cremoso de anacardos

Hace tiempo que quería hacer un queso de untar, pero adaptado a la dieta. Los veganos saben que esto no es fácil, y es gracias a ellos que he encontrado esta receta que he adaptado ligeramente. La verdad es que la encuentro deliciosa, y me ha dado una idea para hacer un postre que hace tiempo que me apetecía. Para mi gusto, es incluso más bueno que el “Philadelphia” de toda la vida, sobre todo por ese toque a limón. También se puede poner ralladura de lima, todo va a gustos.
Para los que vivan en Barcelona, el mejor sitio para encontrar anacardos y cualquier otro fruto seco, es sin duda la Casa Gispert, cerca de Santa Maria del Mar, en el carrer Sombrerers. Ir allí es toda una experiencia, aunque como me queda lejos a veces compro sus productos en las tiendas Marsans, que me quedan más cerca, y prácticamente al mismo precio. Si algún día podéis ir, comprobaréis como es casi imposible salir sin haber comprado nada.
Ingredientes:
- 1 taza y media de anacardos crudos, sin salar (o nueces del Brasil)
- 2 cucharadas de aceite neutro (yo usé de semilla de uva; es posible que con aceite de oliva también quede bueno)
- 1 cucharada de leche vegetal (yo usé de arroz)
- 2 cucharaditas de vinagre de manzana
- 1 cucharadita de zumo de limón
- 1 pizca de sal
- Ralladura de 1 limón
Elaboración:
Lavar bien los anarcardos bajo el grifo, dejar en remojo unas 12 horas o toda la noche. Escurrir, y añadir a el vaso triturador de la batidora, con el resto de los ingredientes, excepto la ralladura de limón. Batir bien durante unos minutos (cuidado de añadir más agua si es preciso, es posible que el motor de la batidora se muera si es demasiado espeso), hasta que quede una crema espesa y cremosa. Añadir entonces la ralladura de limón, y dejar en un tupper (mejor de cristal) tapado en la nevera. Está buenísimo al día siguiente sobre una tostada de arroz, o crackers de sésamo. Aguanta unos días en la nevera, alrededor de 5, aunque nunca me ha durado tanto.
P.D.: es posible hacer este “queso” también con coquitos, o nueces del Brasil. El resultado no es tan untuoso, pero también funciona. Al estar aromatizado con la piel de limón/lima, el sabor es parecido. Son una alternativa más fácil de encontrar, y también más económica. También se puede hacer con almendras crudas, con un resultado muy parecido.
Crema de pimientos amarillos

Esta crema apetece mucho en invierno, yo la hice después de un día paseando por el mercado de mi barrio y descubrir pimientos amarillos, que son difíciles de encontrar. Como tenía esta receta del libro “La biblia vegetariana”, de Sarah Brown, la hice enseguida. Todas las recetas que he probado hasta ahora de este libro salen buenísimas, y esta no es una excepción. Vale la pena.
Ingredientes:
- 2 pimientos amarillos maduros
- 3 cebollas grandes (o chalotas mejor)
- 2-3 patatas (depende del tamaño)
- 500 ml de caldo de verduras
- Aceite de oliva virgen
- Nuez moscada, sal entera y pimienta negra
Elaboración:
Colocar los pimientos y patatas lavados con las cebollas peladas en el cocedor a vapor, y cocer una media hora o hasta que las verduras estén tiernas, dejar dentro de la olla tapada con el fuego apagado hasta que estén tibias.
Colocar sobre una superficie limpia y pelar el pimiento, reservando el líquido interior, pelar las patatas y cortar la cebolla en trozos. Colocar todas las verduras ya peladas en un cazo junto con el líquido reservado, y triturar con el brazo de la minipimer hasta conseguir una crema muy fina. Añadir el caldo de verduras y un chorrito generoso de aceite de oliva, remover bien. Añadir ralladura de nuez moscada (es mejor hacerlo en el momento), sal y pimienta negra recién molida. Colocar a fuego suave unos minutos, removiendo bien hasta que los sabores se infusionen. Tapar y dejar enfriar, está mejor de un día para otro. Servir bien caliente, con un chorrito de aceite de oliva.
Crema de castañas a la vainilla
Esta receta la he improvisado para hacer algo original con las castañas ahora que es la época. Es un poco laboriosa por lo de pelar las castañas una a una, pero una vez al año no hace daño, y está realmente buenísima. Creo que podría servir para hacer un helado perfectamente, sólo habría que meterla tal cual en la heladera. Si me animo, ya os contaré…
Ingredientes:
- 600 gr de castañas
- 400 ml de leche vegetal (yo utilicé leche de arroz)
- 100 gr de azúcar moreno
- Esencia de vainilla (o vainilla en polvo)
Elaboración:
Quitar la cáscara marrón de las castañas y cocerlas al vapor suave hasta que estén blanditas y se pueda retirar la piel. Pelarlas una vez tibias, y colocar las castañas peladas en un cazo. Cubrir con la leche de arroz, el azúcar moreno y triturar con una batidora de mano hasta que quede un puré fino (cuidado con no quemar la batidora). Añadir entonces un chorrito de esencia de vainilla, y calentar al fuego unos minutos, lo justo para que se junten los sabores y se disuelva bien el azúcar. Retirar del fuego y colocar en un recipiente para la nevera. Servir frío, al día siguiente está mucho mejor. Yo espolvoreé vainilla en polvo por encima, pero supongo que también se podría usar chocolate en polvo.
Puré guisantes a la hierbabuena

Ingredientes:
- 1 bolsa de guisantes congelados de 350 gr
- 1 patata
- 1 rama de hierbabuena
- Un chorrito de aceite de oliva virgen
- sal, pimienta
Elaboración:
Poner a hervir una cacerola con agua salada. Pelar la patata y cortarla en mandolina muy fina, ponerla a cocer hasta que esté blanda. Introducir los guisantes y dejar 4 minutos más. Añadir la hierbabuena y dejar 1 minutos. Colar todo y escurrir bien. Poner en una batidora y batir hasta que quede una crema homogénea, y añadir sal, pimienta y aceite de oliva al gusto hasta que quede bien cremoso. Servir caliente. Es ideal para acompañar platos de carne, pescado, o solo.
Crema de caquis

Ingredientes (2 personas):
- 4 caquis muy maduros
- Semillas de amapola para decorar
Elaboración:
Triturar la pulpa de los caquis en la trituradora de la batidora, teniendo cuidado de no incluir ninguna semilla, hasta que quede un líquido espeso. Colocar en copas y espolvorear con semillas de amapola. Guardar en nevera hasta la hora de servir. Es un postre típico de otoño, delicioso y fácil de hacer.




