
Cada vez me gusta más la cocina india. Eso sí, hay que tener en cuenta que las recetas que nos llegan muchas veces están adaptadas al gusto occidental. El picante indio auténtico nos sería difícil de aguantar. Este plato es muy suave (comparado con otros), sobretodo si se deja reposar un día y se acompaña de arroz al vapor. Espero que os guste.
Ingredientes:
- 250-300 gr de garbanzos cocidos
- 2 cebollas medianas
- 2 tomates maduros muy picados
- 2 dientes de ajo
- 1 cm de raíz de gengibre fresca
- 1 cucharada de cilantro molido
- 1 cucharadita de cardamomo molido
- 1/2 cucharadita de guindilla seca
- El zumo de 1 limón
- Aceite de oliva virgen
- Sal y pimienta negra
Elaboración:
Con el vaso de triturar de la batidora, triturar la cebolla, los ajos, el gengibre, el cilantro, el cardamomo y la guindilla hasta formar una pasta, añadiendo un poco de agua si es preciso. Calienta el aceite en la sartén a fuego lento y dora la pasta unos 10 minutos. Añade los tomates cortados a trocitos y sofríe unos 2- 3 minutos más. Agrega los garbanzos y un vaso de agua, junto con el zumo de limón. Deja cocer con la cazuela destapada unos 10-15 miutos. Sazona con sal y pimienta negra.




















Me encantan los garbanzos y el jengibre, así que qué voy a decir de este plato. ¡Muy rico! Un saludo
Que rico!
Lo voy a hacer prontito!
Un abrazo!
Estaba más bueno al día siguiente. Una delicia.